Excmo. Ayuntamiento de Campos del Paraíso

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Patrimonio

(Artículo de María Fraile Yunta, historiadora del arte)

CARRASCOSA DEL CAMPO

IGLESIA DE LA NATIVIDAD DE NUESTRA SEÑORA

         Situada en el centro del casco urbano de Carrascosa del Campo, la Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora es considerada una de las mejores iglesias de toda la provincia de Cuenca, siendo muestra de ello su declaración como Monumento Histórico Artístico en mayo de 1972 y como Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de Monumento en el año 2005.

         Fue mandada edificar a finales del siglo XV (finalizada durante el siglo XVI) por el licenciado Don Miguel de Carrascosa, un párroco natural del pueblo (enterrado en el lado del evangelio de la misma, probablemente bajo el nicho donde se haya su escudo de cardenal), además de ser canónigo y gobernador del Obispado de Cuenca durante el reinado de Carlos I y un hombre muy influyente en la corte vaticana. Como es propio de los templos construidos en aquella época en España en tanto que era habitual por entonces edificar al modo bajomedieval a la vez que comenzaba el Renacimiento a introducirse en la decoración, esta iglesia se edificó en estilo gótico, pero alberga elementos decorativos propios del Renacimiento. Dedicada hasta finales del S. XVII a la Asunción de Nuestra Señora y, desde entonces, concretamente desde 1696, a la Natividad de la misma, es una iglesia columnaria de planta basilical y testero recto con tres naves (la central más alta que las laterales) separadas por dos hileras de columnas y con un coro en alto sobre un arco rebajado a los pies que, junto la portada de estilo gótico isabelino que alberga, refuerzan el carácter bajomedieval de la misma. La presencia de este coro en alto y de algunas capillas laterales entre los contrafuertes (aunque no pasen la mayor parte de ellas de ser simples nichos u hornacinas) son rasgos propios de las iglesias de tradición hispana en general, pero más aún, según afirma algún historiador, de los templos de estilo Reyes Católicos o Gótico Isabelino. El templo consta de tres accesos: uno que se halla en la fachada occidental y que alberga una portada de estilo plenamente gótico (gótico isabelino), otro ubicado en el ala norte con una portada de estilo neoclásico y otro situado en el ala sur, donde hay una magnífica portada que conjuga la decoración gótica isabelina con la de estilo plateresco. Junto a la portada del mediodía, al suroeste, se levanta la torre, que consta de una planta cuadrangular y de cinco cuerpos superpuestos que están rematados en la parte superior por una especia de terraza flanqueada en las esquinas por cuatro bolas de piedra sobre basamentos.

 

 

             Atendiendo a la decoración en el interior de la iglesia, ha de decirse que en éste prima la sencillez y desnudez de los paramentos en tanto que los alardes de la arquitectura gótica residen, sobretodo, en aspectos constructivos y no decorativos. En un nicho del ala septentrional de la Iglesia, sobre un cuerpo de escayola -dado que el original se perdió durante la Guerra Civil-, se encuentra la cabeza de una talla de Jesús amarrado a la columna que se atribuye -lo cual se corrobora en el Catálogo Monumental de la Diócesis de Cuenca- al imaginero natural de Murcia Francisco Salcillo, el escultor más importante del siglo XVIII español, aunque no hay constancia documental de que esta información sea verdadera.

 ERMITA DE SANTA ANA

         De la primitiva ermita sobre la que se asienta la actual podemos decir que comenzó a edificarse en el año 1518 en estilo renacentista, que era de planta de cruz latina, que fue mandada edificar y financiada por Don Miguel de Carrascosa para cobijar la antigua imagen de Santa Ana y que en el siglo XVIII se declaró en ruinas.

          Y de la ermita actual, podemos decir que responde a la reconstrucción que de esa primitiva ermita del S. XVI se hizo siendo párroco Don Francisco Rodríguez Priego en el año 1926 y que desde el día 26 de Julio de ese mismo año, que es cuando quedó inaugurada, cobija la imagen de la patrona entre los días 25 de mayo y 27 de julio. Es ésta una ermita de una sola nave y planta de cruz latina que se cubre con bóvedas de medio cañón y con una cúpula de media naranja sobre pechinas en el crucero. Sus paramentos son principalmente de mampostería enyesada y enlucida al interior, y sus muros están reforzados al exterior por contrafuertes o estribos. Una fachada orientada al oeste alberga el único acceso al templo, que además está cobijado por una galería con arcadas de medio punto que lo anteceden. 

CRUZ DE PIEDRA

     Frente a la Ermita de Santa Ana, en lo alto de un cerro desde el que se divisa una panorámica de todo el pueblo, se halla una centenaria cruz de piedra muy apreciada por los vecinos de Carrascosa. Data ésta del siglo XII y está construida sobre un miliario romano de una calzada que circulaba muy cerca del enclave en el que se halla. Fue colocada ahí en honor a la muerte de un noble castellano natural de la cercana ciudad de Huete que, junto al rey Alfonso VIII de Castilla, defendió estas tierras hasta reconquistarlas para la Corona de Castilla.

 CASA CONSISTORIAL (ANTIGUO PALACIO EPISCOPAL).

           Edificada en el siglo XVI en el centro de la población y adosado a la Iglesia de la Natividad, la Casa Consistorial de Carrascosa del Campo fue mandada construir por Don Miguel de Carrascosa en estilo renacentista, y su fábrica en origenera de sillería. Aunque actualmente acoge al actual Ayuntamiento de Campos del Paraíso, durante tres siglos éste adoptó y compaginó la funcionalidad de Corregiduría de Castilla, Casa consistorial del antiguo municipio y sus aldeas y Palacio Episcopal o Casa Curato, siendo la residencia de los párrocos de la localidad hasta mediados del siglo XIX cuando, tras la desamortización eclesiástica, fue comprado por el Ayuntamiento del Municipio y dejó de destinarse a tal fin, pasando a integrarse en las dependencias del ayuntamiento.

CASA DE LOS ESCRIBANOS

         Situada en el barrio de San Bartolomé, por donde antiguamente pasaba una calzada romana, esta casa solariega fue construida en el año 1840 sobre un solar que antiguamente constituía la Plaza del Mercado y que fue comprado con motivo de la desamortización eclesiástica hasta pasar a manos de la familia de los Escribanos. Durante la Guerra Civil fue utilizada como Hospital de Sangre y posteriormente como Centro de Intendencia, si bien actualmente se ha rehabilitado y convertido en una casa rural.

 LORANCA DEL CAMPO

IGLESIA DE SAN PEDRO ADVÍNCULA

        Situada en el centro de la población la Iglesia de Loranca del Campo está dedicada, según consta incluso en una marca de cantero, a San Pedro Advíncula encadenado, rememorando su edificación el hecho histórico de la liberación de la cárcel por mediación de un ángel del que fuera el primer Papa de la historia. Según consta en el Catálogo Monumental de la Diócesis de Cuenca, esta iglesia estaba ya en pie en el siglo XVII. La Iglesia actual es un templo de planta de cruz latina que consta de una sola nave rematada al este por una cabecera recta y muy corta, de igual modo que lo son los brazos del crucero.  El templo tiene dos accesos, uno en el ala norte, junto a la torre, que consta de una portada con arco de medio punto, y otro en el ala sur, que es el principal y que está formado por una portada barroca compuesta por un arco de medio punto flanqueado por dos pilastras rematadas en pináculos y por un entablamento doble. Y no podemos olvidar la presencia de la torre, una torre de planta cuadrada y tres cuerpos sobre un zócalo que se levanta en la parte central del muro del lado norte del templo.

 ERMITA DE LA VIRGEN DEL SOCORRO

      En el siglo XVII, concretamente en un libro de visitas del año 1654, se hablaba también ya de la Ermita del Socorro, un pequeño templo ubicado en las afueras del pueblo enlo alto de un cerro que está adosado al cementerio y al que, al parecer, ya en el siglo XVI se le tenía gran devoción, pues es éste donde se cobija desde entonces la imagen de Nuestra Señora del Socorro, patrona del pueblo, entre los días quince de Agosto y nueve de Septiembre. Edificado según los preceptos de la arquitectura popular, es un edificio de pequeño tamaño con planta rectangular y una sola nave en el interior que se cubre con una bóveda de lunetos y con una cúpula de media naranja sobre pechinas, y donde al exterior, sobre la cubierta, destaca una pequeña espadaña orientada al sur.

 

OLMEDILLA DEL CAMPO

IGLESIA DE SANTA LUCÍA

        Situada junto a la Plaza Mayor de Olmedilla del Campo y aislada del resto de edificaciones, la Iglesia de Santa Lucía data de la primera mitad del siglo XVIII, tal y como pone de manifiesto una fecha que está inscrita en el exterior de la misma sobre el arco de una portada ciega que se halla en el ala norte (1744). Pero ésta se levantó sobre los restos de una primitiva iglesia del siglo XVI de la que actualmente sólo se conserva la portada principal.

     La Iglesia actual, levantada durante la primera mitad del siglo XVIII sobre esta primitiva iglesia del XVI, es una iglesia de planta de cruz latina con testero recto y brazos muy cortos que tiene una sola nave cubierta con bóvedas de medio cañón quebradas en los extremos y articulada en cuatro tramos que están delimitados por pilastras rematadas con capiteles de estilo jónico y por arcos fajones de medio punto. En el crucero se eleva una cúpula de media naranja sobre pechinas y cuatro arcos torales de medio punto que al exterior adopta la forma de un cimborrio octogonal y que está decorada por ocho pinturas al fresco. La sencillez de los paramentos, cuya fábrica es principalmente de mampostería recubierta con yeso al interior y está reforzada con sillería en las esquinas al exterior, contrasta con la riqueza y valor artístico de la portada del único acceso visible, en tanto que ésta, ubicada en el ala sur del edificio, corresponde al antiguo templo del siglo XVI. Es ésta una portada de arenisca de estilo renacentista y gran valor artístico donde trabajó, si nos atenemos a la información proporcionada en el catálogo mencionado el cantero Juan de Villa, pero cuya obra se atribuye al importante escultor de Alcaraz Andrés de Vandelvira, quien también trabajó en la catedral de Cuenca, en el Monasterio de Uclés y en la Colegiata de Belmonte. No podemos dejar de hablar, al comentar el exterior del templo, de esa torre de planta cuadrada común a las iglesias del siglo XVI en Cuenca que, formada por tres cuerpos superpuestos, se levanta en el ala norte, junto a la cabecera.

        En cuanto a las piezas de interés artístico que decoran el interior de la iglesia, ha de decirse que hay varias pinturas de gran importancia. Entre las mismas destaca un lienzo de la Inmaculada Concepción pintado no más allá del año 1656 (año en que, según consta en el archivo parroquial, aparece ya ubicado en la antigua iglesia) por algún pintor de escuela italiana.

 

 ERMITA DE SAN ROQUE

        Edificada bajo la advocación de San Roque, la ermita de Olmedilla del Campo fue construida en el siglo XVII, dado que en el Archivo Parroquial aparecen datos que indican que en el año 1695 había ya una ermita dedicada a este santo. En los años veinte del siglo XX ésta fue abandonada por estar ya en ruinas, y el día 22 de Junio de 1979 comenzó a ser restaurada gracias a los donativos y al trabajo de los vecinos del pueblo, siendo un año más tarde, en agosto de 1980, inaugurada de nuevo y recuperándose entonces la antigua tradición de acudir en romería hasta ella el día de la fiesta de San Roque. La nueva ermita se levantó respetando en gran medida la tipología que mostraban los restos de la anterior, consta de una sola nave que está separada de la cabecera por un arco de medio punto, la cabecera está cubierta por una cúpula de media naranja y al exterior, sobre la entrada, se levanta una espadaña que cobija una campana.

 CASA DE LOS ESCRIBANOS

    Ubicada en la plaza del mercado, la Casa de los Escribanos (popularmente conocida como la Casa Grande) es una antigua casa blasonada de mampostería y sillería en los lienzos principales que, aunque hoy está prácticamente derruida, conserva en pie la gran fachada que daba a la plaza con el portón de acceso, un portón adintelado con sillería moldurada, y la rejería original. Fueron sus propietarios los Jaramillo cuyo escudo encontramos en la entrada principal con la Cruz de la Orden Militar de Santiago.

 

VALPARAÍSO DE ABAJO

IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN

         Ubicado en el centro de la localidad y aislado del resto de edificaciones por la existencia de un atrio limitado con empalizada de piedra y cemento que se extiende a lo largo de su fachada meridional, el templo parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Valparaíso de Abajo data del año 1724, tal y como consta en una inscripción hallada en una piedra de uno de los arcos que conforman loshuecos que cobijan las campanas de la torre. Pero a juzgar por la existencia dentro del mismo de una pila bautismal de estilo visigodorománico y de libros de partidas de bautismo de los siglos XVI y XVII, fue levantado sobre los restos de otro templo mucho más antiguo. 

         En la actualidad, este templo consta de una planta de cruz latina con una sola nave de tres tramos separados por arcos fajones. Está cubierto por bóvedas de medio cañón con lunetos quebradas en los extremos y por arcos de medio punto que recaen sobre machones decorados con pilastras rematadas con capiteles de orden corintio. Y sobre estos machones, se halla una cornisa de yeso policromada que recorre la parte superior de los muros de todo el edificio. Un testero plano y de poca profundidad al que preceden unos brazos de crucero muy cortos, cobija el presbiterio o altar mayor, y a los pies del templo, ocupando el primer tramo del mismo, un coro en alto sobre un arco rebajado y tres arcos de medio punto (realizados posteriormente) da paso, bajo una bóveda de arista (que es la que lo sustenta), a una pequeña capilla cubierta por una cúpula de media naranja sobre pechinas y lunetos que en origen fue un baptisterio. Las notas que predominan en el exterior son la sencillez y la austeridad. De los dos accesos que había en origen -uno adintelado bajo un arco de descarga entre dos contrafuertes que daba acceso al cementerio y que hoy está cegado y semienterrado en el ala norte, y otro en el ala sur que da a la plaza-, destaca este último, pues su riqueza contrasta con la austeridad de los muros de mampostería del exterior de la iglesia, que únicamente están reforzados por sillería en las esquinas. Este acceso, el único por el que se accede al templo en la actualidad, consta de una portada de  estilo clásico formada por dos cuerpos con un arco de medio punto flanqueado por dos columnas de orden toscano. La torre, que está adosada al muro occidental del templo y es de planta cuadrada, está formada por tres cuerpos superpuestos y otro a modo de basamento, así como también, por cuatro arcos de medio punto en el último de ellos donde se ubican las dos campanas (una anterior a 1936 y otra posterior a esta fecha).         

        Al hablar del mobiliario y piezas de interés artístico que se guardan en el interior del templo, ha de conferirse un lugar especial al Retablo del Altar Mayor que, dedicándose a Nuestra Señora de la Asunción, fue realizado en el siglo XVIII. De estilo barroco en su vertiente castiza churrigueresca, este retablo está formado por un zócalo de alabastro de gran calidad, un banco con atlantes, un solo cuerpo dividido en tres calles delimitadas por cuatro columnas salomónicas de orden compuesto y un ático en forma de bóveda de cuarto de esfera o de cascarón que se adapta a la forma del ábside. Está tallado en madera, policromado con láminas de oro y profusamente decorado con hojas de acanto y motivos vegetales que le confieren movimiento, dinamismo y efectos de claroscuro. 

VALPARAÍSO DE ARRIBA

IGLESIA DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL

      Dedicada a San Miguel Arcángel y siguiendo la tipología de la iglesia de Valparaíso de Abajo aunque con menores dimensiones, la iglesia de Valparaíso de Arriba se eleva en alto sobre el resto de edificaciones en la parte alta de la localidad. Como ocurre en relación a la Iglesia de Valparaíso de Abajo, se tienen pocos datos históricos de este templo, lo más probable es que, en origen, existiera una primera iglesia románica. No se sabe en qué momento la iglesia se reformó y se configuró tal y como la encontramos en la actualidad, pero podemos decir que es de estilo barroco y que, por la configuración de la portada principal se reformó probablemente en el siglo XVII.

       En la actualidad, la iglesia de San Miguel Arcángel es una iglesia de planta de cruz latina con una sola nave de tres tramos delimitados por arcos fajones apoyados sobre pilastras, y con unos brazos de crucero y un testero recto muy cortos. El crucero se cubre con una cúpula de media naranja sobre pechinas y cuatro arcos torales que está rematada por una linterna, y tanto los brazos del mismo como la nave longitudinal se cubren con bóvedas de medio cañón con lunetos. En la fachada sur y precedida por un atrio limitado por una empalizada de piedra al que se accede por una escalinata se abre, entre dos estribos o contrafuertes, la portada principal: una portada de estilo clásico muy sencilla que está formada por un arco de medio punto flanqueado por dos pilastras y por un frontón triangular liso que reproducen el esquema de un templete clásico; una portada cuya belleza radica en su pureza de líneas y en la ausencia de decoración. Pero éste no es el único acceso que en origen tenía el templo dado que en el ala norte, entre otros dos contrafuertes y bajo un arco de medio punto construido posteriormente para cobijar una pequeña hornacina venerada con la imagen de San Miguel, pervive la huella de esa antigua portada que, de igual forma que en el resto de las iglesias de Campos del Paraíso, daba acceso al cementerio. Adosada al muro occidental se levanta la torre de la iglesia, que es de planta cuadrada y que consta de un zócalo, de dos cuerpos y de cuatro vanos con arcos de medio punto en el último de ellos que cobijan las campanas.

       En cuanto a las piezas de valor que se hallan en el interior del templo, podemos decir que en la capilla que hay a los pies del mismo y que en origen fue un baptisterio, hay un cráneo incrustado en la cúpula que se atribuye a Juan de Saavedra, fundador de Valparaíso de Chile, pero también que en la misma hay una pila bautismal de gran valor que, por su decoración a base de gallones y de una especie de friso en la parte superior con triglifos y metopas, parece ser renacentista (siglo XVI).